Diócesis de San Bernardino · Oficina de Vocaciones
Padres y familias

Caminar junto a alguien que usted ama.

Tal vez su hijo o hija está explorando una vocación, y usted también tiene preguntas. Aquí encontrará lecciones breves, herramientas para conversar, respuestas sinceras a las preocupaciones difíciles y oración para el camino. Tome lo que le ayude. Vuelva cuando lo necesite.

Seminaristas y sacerdotes reunidos en la Casa de Formación Serra
46%de los nuevos sacerdotes de 2026 dijeron que su madre los animó.
Fuentes
Conferencia de Obispos Católicos de EE. UU.CARA, Universidad de GeorgetownNational Religious Vocation ConferenceCatecismo de la Iglesia CatólicaConcilio Vaticano IIPrograma de Formación SacerdotalArquidiócesis de WashingtonDiócesis de Phoenix
Lo que dicen los nuevos sacerdotes

Su voz llega más lejos de lo que imagina.

Cada primavera, investigadores de Georgetown encuestan a los hombres que están por ordenarse en Estados Unidos. En 2026 respondieron 334. Esto es lo que dijeron sobre su hogar.

16

Edad promedio en que pensaron por primera vez en el sacerdocio. Para los sacerdotes diocesanos, fue a los 15.

92%

Recibieron ánimo de alguien. El párroco fue el primero, con un 70%.

46%

Dijeron que su madre los animó. El 37% mencionó a su padre y el 29% a un abuelo o abuela.

41%

Alguien los desanimó. El 22% otro familiar, el 12% su madre y el 12% su padre.

Lo que esto significa para los padres: la mayoría de estos hombres empezaron a preguntárselo en la preparatoria, muchas veces antes de decirlo en voz alta. La palabra de un padre o una madre puede abrir esa pregunta o cerrarla. Animar no es presionar. Es hacer que sea seguro seguir preguntando.

Fuente: CARA, The Class of 2026: Survey of Ordinands to the Priesthood (USCCB, abril de 2026).

¿Dónde está usted ahora?

Elija el momento que está viviendo.

Cada familia llega aquí desde un lugar distinto. Elija el que más se parezca al suyo.

El Camino para Padres

Cinco lecciones breves para el camino.

Unos diez minutos cada una. Cada lección tiene una lectura corta, una palabra de la Escritura y de la Iglesia, una pregunta para meditar, algo para probar esta semana y un repaso rápido. Su avance se guarda en este dispositivo.

Preocupaciones sinceras

Ponga nombre a lo que le pesa.

Estas son las inquietudes que los padres llevan con más frecuencia a los directores de vocaciones. Todas son normales, y todas merecen una respuesta real.

Qué decir

En vez de esto, pruebe esto.

Muchas de las primeras palabras que nos salen nacen del amor y de la preocupación. Toque una tarjeta para ver una respuesta que mantiene abierta la conversación.

Para empezar a conversar

Preguntas que abren puertas.

Para el carro, la mesa o una caminata. Elija una edad y saque una pregunta.

El seminario, paso a paso

Cómo es el camino al sacerdocio.

La Iglesia en Estados Unidos forma a los sacerdotes por etapas, según el Programa de Formación Sacerdotal. La duración varía según la edad, los estudios y la preparación de cada hombre; pregunte a nuestra oficina por el camino de su hijo. Toque cada etapa.

El hogar, primer seminario

Una semana de vocación en casa.

El Concilio Vaticano II dijo que la familia cristiana es como un primer seminario. Las familias de sacerdotes y religiosos suelen describir hábitos sencillos: rezar juntos, hablar de la fe, cenar juntos. Prueben algo pequeño cada día y márquenlo.

0 de 7 listos esta semana.

Fuentes: Vaticano II, Optatam Totius 2; NRVC y CARA, estudio sobre las vocaciones y el papel de la familia (2015, en inglés).

Orar

Oración de un padre o una madre por un hijo que discierne.

No necesita tener las palabras perfectas. Rece esta oración con su esposo o esposa, a solas en el carro o junto a la cama de su hijo. Cópiela en su teléfono y llévela cerca.

Padre amoroso, antes de que yo tuviera a este hijo en mis brazos, tú ya conocías su nombre. Gracias por el regalo de su vida y por cada manera en que lo has estado llamando. Dame oídos que escuchen más de lo que hablan, un corazón que confíe en ti en lo que no puedo ver, y la valentía de soltar mis planes para que tu plan eche raíces. Sagrada Familia de Nazaret, ustedes conocieron la alegría y el dolor de un hijo entregado a Dios. Enséñennos a escuchar juntos. Amén.

Recursos de confianza

Profundice a su propio ritmo.

Guías, estudios y oraciones de los obispos de Estados Unidos, investigadores católicos y oficinas de vocaciones del país. Varios están solo en inglés y así se indica. Filtre según lo que necesite.

Preguntas frecuentes

Escuchar, orar y aprender juntos.

¿Cómo podemos responder cuando nuestro hijo o hija nos habla de una vocación?

Comiencen por escuchar. Pregunten qué le ha despertado el interés y qué dudas tiene. Agradezcan que lo haya compartido. Denle espacio para explorar sin dirigirle hacia una respuesta determinada.

¿Comunicarse con la Oficina de Vocaciones implica asumir un compromiso?

Hacer preguntas forma parte del discernimiento. Una primera conversación ayuda a conocer más. Antes de dar un paso formal, pregunten qué implica y qué compromisos requiere, si los hay.

¿Qué pasa si tiene dudas o descubre otro camino?

Discernir incluye hacerse preguntas con sinceridad. Reconocer un camino diferente puede ser una parte valiosa de ese proceso. Mantengan abierto el diálogo y eviten poner una fecha límite para tener certeza.

¿Qué hacemos si nos preocupan el celibato, las relaciones familiares o su bienestar?

Compartan esas inquietudes con respeto. Pregunten a quienes viven esa vocación sobre sus alegrías, responsabilidades, dificultades y apoyos. Sus preguntas merecen atención y una conversación seria.

¿En qué se diferencian el sacerdocio diocesano y la vida religiosa?

Un sacerdote diocesano sirve a una Iglesia local en comunión con su obispo. Los sacerdotes, hermanos y hermanas religiosos pertenecen a comunidades con tradiciones espirituales y misiones propias. Conocer a personas de ambos caminos puede ayudar a comprender las diferencias.

¿Dónde podemos preguntar sobre estudios, formación, costos o visitas?

Comuníquense con la Oficina de Vocaciones o con la comunidad religiosa que se esté considerando. Soliciten información actual sobre ese camino, incluyendo la formación, los aspectos prácticos y las oportunidades de visita.

Mi hijo se lo contó a otra persona antes que a mí. ¿Debería sentirme dolido?

Trate de no tomarlo como algo personal. Muchas personas guardan su discernimiento en silencio hasta sentirse listas, y a menudo esperan para contárselo a quienes más les importa su reacción. Su apoyo ahora sigue valiendo muchísimo.

¿Seguiremos viendo a nuestro hijo si entra al seminario?

Sí. El seminario se parece un poco a irse a la universidad. Los seminaristas normalmente vuelven a casa en algunos días festivos y parte del verano, y se les anima a mantenerse cerca de su familia. Pregunte a nuestra oficina por el calendario actual.

¿Dejar el seminario es un fracaso?

No. El seminario existe para ayudar a un hombre a discernir, y algunos descubren que Dios los llama a otra cosa. La oración, la madurez y el conocimiento de sí mismo que adquiere allí lo acompañan en lo que venga después.

Hable con nosotros

Traiga sus preguntas a la Oficina de Vocaciones.

Una conversación con el P. Hau o con nuestro equipo no es un compromiso. Los padres pueden llamar o escribir, con o sin su hijo o hija.

Llamados por nombre

¿Ve un don en alguien que ama?

Compártanos su nombre. Oraremos por esa persona y nos acercaremos con cariño.